
De familia hidalga y adinerada de Arredondo, tuvo la ocasión, junto con sus hermanos, de educarse en Inglaterra, concretamente en el colegio católico de St. Edmond’s de Old Hall Green, muy cercano a Cambridge. Su afición a la literatura se evidenció en este ambiente y cuando tenía 17 años escribió sus primeras obras como El precipicio o las fraguas de Noruega, melodrama que se estrenaría en Madrid años después, y Anteojos para cortos de vista o la Casa de un marqués en España. Posteriormente, fue enviado junto con sus hermanos a estudiar a París, de donde son sus obras La muerte de Catón y Elvira y Minaldo, así como el sainete El abogado Sorna o Al más listo se la pegan. A su regreso a España, en 1821, junto con otros autores como Espronceda, Ventura de la Vega, Pardo y Aliaga, Usoz y Río, Juan Bautista Alonso y Santos López Pelegrín, contribuyó a la fundación de la Academia Literaria que nombró presidente a Alberto Lista. Meses más tarde se trasladó a Cádiz con su madre y uno de sus hermanos. En esta época escribió tres comedias: El novio en mangas de camisa, Casarse con 60.000 duros y Los caballeros de industria, las tres en 1823; y otras tres en 1824: El seductor moralista, La gaditana en Constantinopla o El oso blanco y el oso negro y Amores de novela. De este año también es su único libro de ensayo Cartas Bornesas.
Invadido por el desánimo ante el regreso del absolutismo marchó de nuevo a Inglaterra, donde comenzó a escribir muchas y brillantes obras. En 1928, influenciado por Walter Scott, publicó en inglés Gómez Arias or The moors of the Alpujarras y The Castilian. Trueba se convirtió en una verdadera celebridad de la vida cultural londinense gracias a su presencia en estrenos, tertulias y actividades literarias y sociales, siendo amigo del político inglés que más se interesaba por los asuntos españoles: Lord Holland. Divulgó en el Reino Unido las leyendas y personajes españoles como Don Rodrigo, Don Pelayo o Fernán González. Menéndez Pelayo le consideró el difusor del género español en la literatura británica. En 1826 escribió la biografía de Hernán Cortés, Life of Hernán Cortés, y en 1835 la de Pizarro, The conquest of Perú. También cultivó la novela de costumbres, como The incognito (1831); tuvo tiempo para la comedia en obras como The Exquisites (estrenada en el Covent Garden de Londres. Publicó diversos artículos en tres revistas importantes en la ciudad del Támesis: The Literary Souvenir, The Keepsake y The Tatler.
Trueba regresó a Santander en marzo de 1834, tras la muerte de Fernando VII, y ocupó un escaño en las Cortes como secretario y procurador por Santander, desde el cual formó parte de la oposición progresista al Gobierno, reclamando una mayor apertura del sistema político. Su mala salud le obligó a permanecer convaleciente en París, donde falleció el 4 de octubre de 1835.