
El lunes, 18 de agosto de 2025, la Sociedad Cántabra de Escritores y el Ayuntamiento de Cabuérniga, rindieron homenaje con una ofrenda floral a Augusto González de Linares con motivo del 150 aniversario de la fundación, en Valle de Cabuerniga, de la Institución Libre de Enseñanza. Para tal fin, fue invitada a este acto la Alcaldesa de Santander, Gema Igual, que se celebró con asistencia de medio centenar de personas ante el monumento al científico – actualmente ubicado en la zona de Gamazo, próximo al Museo Oceanográfico- que fue erigido en 1904 mediante suscripción pública con el apoyo del Ayuntamiento santanderino.
La regidora estuvo acompañada por el presidente de la SCE, José Ramón Saiz Fernández; la alcaldesa de Cabuérniga, Rosa Fernández y la directora general de Educación, Reyes Mantilla. También asistieron la concejal de Cultura del Ayuntamiento de Santander, la exconsejera de Educación del Gobierno de Cantabria, Sofía Juaristi y el exconcejal de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Santander, el escritor Pedro Arce.
El acto comenzó con la presentación a cargo del presidente de la SCE, quien dio la palabra a Francisco González de Posada, exrector de la Universidad de Cantabria, Estela de Oro de las Letras de Cantabria 2025 y uno de los que más ha apoyado las celebraciones en honor de González de Linares desde los años ochenta del pasado siglo. González de Posada en unos minutos realizó ante los asistentes un recorrido por la biografía científica de don Augusto que nacido en Cabuérniga en 1845, cursó el Bachillerato en el Instituto de Santander y estudió Ciencias Naturales y Derecho en la Universidad de Valladolid. Se doctoró en Ciencias por la Universidad Central en 1870 y accedió a la cátedra de Historia Natural, primero en el Instituto de Albacete y, posteriormente, en el de Ampliación de la Historia Natural.
En 1876 participó en la fundación de la Institución Libre de Enseñanza junto a Nicolás Salmerón, Francisco Giner y Manuel Ruiz de Quevedo, defendiendo una educación libre de imposiciones ideológicas, centrada en el rigor y en la formación integral de la persona. Fue uno de los primeros en reconocer la autenticidad de las pinturas de Altamira y creó en Santander un centro de estudio de la fauna y flora marinas, superando importantes dificultades para impulsar la investigación oceanográfica en la ciudad.
Posteriormente se procedió a las ofrendas florales que realizaron las alcaldesas Gema Igual y Rosa Fernández, mientras que la de la Sociedad Cántabra de Escritores por decisión del presidente fue realizada por el profesor Francisco González Redondo, que viene destacando en un maratoniano recorrido por toda España el papel y protagonismo realizados por dos sabios de Cantabria: Leonardo Torres Quevedo y Augusto González Linares.


La regidora subrayó que este acto, organizado por la Sociedad Cántabra de Escritores y el Ayuntamiento de Cabuérniga, «ha permitido recordar la figura de un hombre que dedicó su vida a la ciencia, a la educación y a la defensa del pensamiento libre».
La alcaldesa recordó que González de Linares fue «un firme defensor de las teorías evolucionistas en un tiempo en el que predominaban posturas contrarias, lo que refleja su independencia intelectual y su valentía para sostener ideas basadas en la ciencia». También señaló que en 2005 el Ayuntamiento trasladó sus restos al Panteón de personalidades ilustres de Ciriego «como reconocimiento a su labor y a su contribución al desarrollo cultural y científico de Santander”, añadiendo que «este homenaje es un compromiso para seguir trabajando por una ciudad que valore el esfuerzo intelectual, que respete la libertad de pensamiento y que promueva la investigación, la educación y la cultura como bases de su desarrollo», concluyó la alcaldesa.
En el acto destacó la presencia del presidente del Centro de Estudios Montañeses, Antonio de los Bueis Güemes; la viuda de Benito Madariaga, Celia Valbuena y el director hasta su jubilación del Museo Oceanográfico. También estuvieron presentes por la SCE destacadas asociadas y asociados: Gilda Ruiloba, Marino Pérez Avellaneda, Fernando del Río, Amado Zabala, Luis Romasanta, Julián Fernández, Albino Arenas, Patricia Franco y Ángel López, así como el presidente del Centro de Mayores Ramiro Bustamante, Pedro Cayón Ruiz.
Los actos promovidos por la SCE sobre el 150 aniversario de la fundación de la Institución Libre de Enseñanza prosiguieron en días posteriores en el Ecomuseo de Valle de Cabuerniga. El martes, 19 de agosto, Francisco González de Posada (Estela de Oro de las Letras de Cantabria), disertó sobre Augusto González de Linares en el 150 aniversario de la Institución Libre de Enseñanza; al día siguiente, 20 de agosto, lo hizo el profesor Francisco A. González Redondo sobre Mujer y Ciencia en la Edad de Plata: de Luisa de la Vega a Teresa Toral y, finalmente, el día 21, José Ramón Saiz Fernández, doctor en Periodismo, académico C. de Historia, presidente de la SCE, impartió una conferencia sobre Escritores ilustres de Cabuerniga.

Para conmemorar esta etapa singular de convergencia europea tras siglos de decadencia y destacar su vinculación especial con Cantabria, el Ayuntamiento de Cabuérniga y la Sociedad Cántabra de Escritores (en el 25 aniversario de su creación) expusieron en el Ecomuseo de Valle, con el patrocinio del Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO), la exposición ‘La Edad de Plata de la Cultura española’, comisariada por Francisco A. González Redondo y Begoña Regueiro Salgado, profesores titulares de Historia de la Ciencia y de Didáctica de la Literatura, respectivamente, en la Universidad Complutense de Madrid. Numeroso público visitó la muestra en las semanas –hasta el 21 de agosto- que permaneció abierta.
El periodo singular de la historia que ha venido en llamarse ‘la Edad de Plata de la cultura española’ puede considerarse que empezó con la reunión fundacional de la Institución Libre de Enseñanza en la casa de González de Linares en Valle de Cabuérniga en la citada fecha. Asimismo, puede fijarse su final coincidente con la clausura de los cursos de la Universidad Internacional de Verano, en la Península de la Magdalena, donde se mantuvo activa la intelectualidad española a lo largo de esos meses de julio y agosto de 1936 durante los cuales el resto de España estaba inmerso ya en la guerra civil.
Entre esos límites se desarrolló un singular período de reencuentro cultural y científico con Europa, tras varios siglos de aislamiento, protagonizado por cuatro generaciones de personalidades de la Letras y las Ciencias españolas, las generaciones de 1876, 1898, 1914 y 1927.
Una importante iniciativa la desarrollada por la Sociedad Cántabra de Escritores dentro del programa que se viene desarrollando con motivo del 25 aniversario de su fundación (2001-26).

