En el marco del XXV aniversario de su creación, la Sociedad Cántabra de Escritores desarrolló en Santander el segundo Curso de verano sobre “Las Generaciones de la Edad de Plata”

El curso, organizado en colaboración con la Universidad de Cantabria, estuvo dirigido por el profesor Francisco A. González Redondo.

José Ramón Saiz, Xavier Agenjo, Begoña Regueiro, Amado Zabala, Francisco A. González Redondo y Gerardo Bolado.

Entre el martes 21 y el viernes 24 de julio de 2026 se desarrolló el curso de verano sobre Las generaciones de la Edad de Plata, organizado por la SCE, con carácter de Jornadas Formativas, en colaboración con la Universidad de Cantabria y con el patrocinio del Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO), el Ayuntamiento de Santander y la Fundación Ignacio Larramendi.

Este período singular en la historia de España que ha venido en llamarse ‘la Edad de Plata de la cultura española’ puede considerarse que empezó con la reunión fundacional de la Institución Libre de Enseñanza en la casa de Augusto González de Linares en Valle de Cabuérniga (Cantabria), en el verano de 1875 y el registro de sus estatutos en el verano de 1876, hace ahora, precisamente, 150 años. También puede considerarse que terminó con la clausura de los cursos de la Universidad Internacional de Verano, en la Península de la Magdalena (Santander), donde se mantuvo activa la intelectualidad española a lo largo de esos meses de julio y agosto de 1936 durante los cuales el resto de España estaba inmerso ya en la guerra civil.

Las jornadas, que se iniciaron el martes, 21 de julio, dirigidas por el profesor Francisco A. González Redondo (UCM), se celebraron en el salón de actos del Centro Cultural Doctor Madrazo en Santander ante un numeroso público. Su apertura estuvo a cargo de una representación del Ayuntamiento de Santander, la Universidad de Cantabria, la Fundación Ignacio Larramendi (Xavier Agenjo y Patricia Juez) y la junta directiva de la Sociedad Cántabra de Escritores (el tesorero, Amado Zabala Santamaría). En total, se impartieron dieciséis lecciones distribuidas en cuatro jornadas, con entrada libre y gratuita, impartidas por ponentes de diferentes universidades e instituciones, especialistas en los distintos ámbitos que constituyen la Edad de Plata de la cultura española: literatura, ciencia, educación, filosofía, artes, etcétera.

Xavier Agenjo.

El martes 21 comenzó con la presentación de un panorama general de la organización generacional de la Edad de Plata por el director del curso, antes de que Begoña Regueiro (Universidad Complutense de Madrid) describiese en dos lecciones sucesivas tanto el canon de la literatura española como las figuras cuya contribución debería reivindicarse más allá del canon, terminando la mañana con la presentación de la Biblioteca Virtual de la Edad de Plata por parte de Xavier Agenjo (Fundación Ignacio Larramendi).

El miércoles 21, dedicado al tránsito de la generación de 1876 a la de 1898, Eva Mª Velasco (Instituto Español de Oceanografía) glosó la contribución de Augusto González de Linares y su esposa, Luisa de la Vega, a la investigación en Biología Marina, mientras Alberto Gomis Blanco (Universidad de Alcalá de Henares) destacaba la figura de Ignacio Bolívar como núcleo de las Ciencias Naturales de la Edad de Plata. Tras el descanso, Gerardo Bolado (Sociedad Cántabra de Historiadores de la Filosofía Española) presentaba a Menéndez Pelayo como representante de la tradición histórica española y Olga Agüero (Colegio de Periodistas de Cantabria) planteaba el panorama de las mujeres singulares en la Edad de Plata en Cantabria.

El jueves 23, que tenía como referencia la generación de 1914, empezó con la lección de Gerardo Bolado sobre José Ortega y Gasset y la filosofía contemporánea, y continuó con Marino Pérez Avellaneda (Sociedad Cántabra de Escritores) planteando una novedosa organización generacional de los estudiosos de la prehistoria en Cantabria, tarea análoga que presentaron Zaida Hernández-Úrculo (profesora y musicóloga) y Enrique Campuzano (Museo Diocesano de Santillana del Mar) con respecto a los músicos y los artistas plásticos, respectivamente.

El viernes 24 Andrea Puente (Fundación Gerardo Diego) detalló los viajes del poeta santanderino a París, Buenos Aires o Manila, mientras Agustina Monasterio (Casona de Tudanca) presentó la figura de José Mª de Cossío como referencia para la generación del 27. Finalmente, Francisco A. González Redondo y Antonio F. Canales (UCM), en el 90 aniversario del comienzo de la Guerra Civil, plantearon las rupturas y continuidades consecuencia del conflicto fratricida en el camino a la nueva Edad de Plata que debería haber comenzado en 1976.

En suma, una segunda edición de estas Jornadas Formativas que, iniciadas en 2025, y con la vista puesta en 2027, tendrán un hilo de continuidad a través de la nueva biblioteca virtual que seguirá construyéndose de la mano de Xavier Agenjo, director de proyectos y patrono de la Fundación Ignacio Larramendi, con la colaboración de Patricia Juez, gerente de la Fundación y el profesorado de las Jornadas.

Francisco A. González Redondo.

Begoña Regueiro.

Eva M. Velasco.

Alberto Gomis.

Gerardo Bolado.

Olga Agüero.

Marino Pérez Avellaneda.

Zaida Hernández-Úrculo.

Enrique Campuzano.

Agustina Monasterio.

Andrea Puente.

Antonio F. Canales.

Biblioteca y casa-museo de Menéndez Pelayo (1996-2001)

Nacido en Madrid el 23 de agosto 1955, Xavier Agenjo Bullón es un bibliotecario y bibliógrafo español, miembro del  Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos.

Su biografía cultural es intensísima en lo que se refiere a Cantabria. En 1996 ocupó la plaza de director provisional de la Biblioteca y casa-museo de Menéndez Pelayo que obtuvo definitivamente en 1998, tras el concurso oposición convocado en 1997 entre funcionarios del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos.

Recordemos los requisitos que para optar a esta plaza fueron establecidos por el propio don Marcelino Menéndez Pelayo en su testamento:

3.°… habrá al frente de la biblioteca un Oficial del cuerpo de Archiveros, bibliotecarios y arqueólogos, que será el Jefe responsable de ella con arreglo a las leyes generales y a las especiales del cuerpo. 4.° Esta plaza se proveerá por oposición entre individuos del citado cuerpo, debiendo acreditar los aspirantes en sus ejercicios el conocimiento de las lenguas griega y latina y de dos lenguas modernas, además del francés, en el grado necesario para poder catalogar debidamente y dar razón de los libros; así como los conocimientos paleográficos indispensables para leer sin dificultad los códices de esta biblioteca y, en general, los conocimientos técnicos bibliográficos que requiera el desempeño de este cargo. Los ejercicios de oposición serán públicos.

En los años que permaneció en Santander, sus principales aportaciones  fueron la edición digital, en CD-ROM, de las obras completas de Marcelino Menéndez Pelayo, su epistolario y su bibliografía, en (1999), con el título Menéndez Pelayo digital, que fue la primera edición electrónica en formato texto, en HTML, realizada en España y la digitalización del Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo.

Como director de la Biblioteca y casa-museo de Menéndez Pelayo aunó los cargos de secretario de la Real Sociedad Menéndez Pelayo y de editor del Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo. Entre la amplia labor editorial realizada en este periodo destaca la obra colectiva Santander, fin de Siglo.

Todo ello respondió a un proyecto ambicioso para  el que sigue aportando su inteligencia y formación. Así, de estas jornadas destacó la presentación de la nueva biblioteca virtual que corrió a cargo de Xavier Agenjo, director de proyectos y patrono de la Fundación Ignacio Larramendi, a partir de un trabajo elaborado conjuntamente con Patricia Juez, gerente de la Fundación.

Una biblioteca dedicada a la ciencia y la cultura de la Edad de Plata

La concepción de la Biblioteca Virtual de la Edad de Plata parte de una conocida afirmación de Santiago Ramón y Cajal: «Al carro de la cultura española le falta la rueda de la ciencia». Esta reflexión resume la voluntad del proyecto de recuperar y poner en valor la aportación de científicos, intelectuales, escritores y educadores que protagonizaron uno de los periodos más fecundos de la cultura española contemporánea.

Pantalla de inicio de la Biblioteca Virtual de la Edad de Plata.

Como imagen representativa de la biblioteca, la Fundación Ignacio Larramendi ha elegido una fotografía tomada durante la visita de Albert Einstein a España en 1923, promovida por un grupo de doce científicos españoles. El viaje fue organizado por el físico Blas Cabrera, único científico español que participó en las célebres Conferencias Solvay.

La nueva biblioteca reúne actualmente a 84 polígrafos, de los cuales 24 son mujeres, y ofrece información sobre doce instituciones fundamentales para comprender la renovación científica, educativa y cultural de este periodo. Entre ellas destacan la Institución Libre de Enseñanza, la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, la Residencia de Estudiantes y la Residencia de Señoritas.

La Edad de Plata se aborda desde una perspectiva amplia, que comprende desde la generación de 1868 hasta la generación de 1927. Su inicio puede situarse en la creación de la Institución Libre de Enseñanza, concebida en la casa de Augusto González de Linares en Cabuérniga, mientras que su final se vincula simbólicamente con la clausura de los cursos de verano de la entonces Universidad de Santander, antecedente de la actual Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

El proyecto posee, además, una significativa vinculación con Cantabria. La Junta para Ampliación de Estudios estuvo presidida por Santiago Ramón y Cajal, mientras que la vicepresidencia recayó inicialmente en Marcelino Menéndez Pelayo y, tras su fallecimiento, en Leonardo Torres Quevedo.

Web Semántica e inteligencia artificial al servicio de las humanidades digitales

La Biblioteca Virtual de la Edad de Plata se ha desarrollado sobre la nueva versión DIGIBIB 11.2.5 e incorpora funcionalidades avanzadas destinadas a mejorar la descripción, recuperación, consulta e interoperabilidad de sus contenidos.

Más allá de la digitalización tradicional, la plataforma integra tecnologías de Web Semántica, metadatos estructurados e identificadores persistentes, que permiten relacionar autores, obras, instituciones y recursos digitales, así como favorecer el intercambio de información con otros sistemas nacionales e internacionales.

Esta sólida arquitectura de datos constituye, además, un entorno especialmente adecuado para la aplicación de sistemas de inteligencia artificial basados en la Generación Aumentada por Recuperación, conocida como RAG por sus siglas en inglés. Esta técnica optimiza las respuestas de los grandes modelos de lenguaje al conectarlos con bases de conocimiento externas antes de generar una contestación.

Gracias a esta tecnología, los modelos no responden exclusivamente a partir de su conocimiento estadístico, sino que consultan previamente el corpus documental de la propia biblioteca. De este modo, las respuestas pueden fundamentarse en fuentes recuperadas, identificables y verificables.

La integración de sistemas RAG resulta especialmente relevante para las humanidades digitales, ya que reduce significativamente el riesgo de que la inteligencia artificial produzca respuestas erróneas o «alucinaciones». En este contexto, los metadatos dejan de desempeñar una función únicamente descriptiva para convertirse en elementos esenciales de trazabilidad y verificación: permiten resolver ambigüedades nominales, contextualizar las obras y vincular las respuestas con autores, documentos y recursos concretos.

La Biblioteca Virtual de la Edad de Plata demuestra así que la calidad de una biblioteca digital no depende únicamente del número de documentos que reúne, sino también de la solidez y estructuración de sus datos: la digitalización conserva, la Web Semántica relaciona y la inteligencia artificial permite interrogar el corpus en lenguaje natural de manera transparente, precisa y rigurosa.

Convenio de la Fundación Ignacio Larramendi y Sociedad Cántabra de Escritores que ha hecho realidad las Jornadas de la Edad de Plata de la Universidad de Cantabria

La Fundación Ignacio Larramendi y la Sociedad Cántabra de Escritores  firmaron  un convenio de colaboración que hiciera una realidad las Jornadas Formativas “Las generaciones de la Edad de Plata”, que se han celebrado  del 21 al 24 de julio de 2026 en la Universidad de Cantabria.

Recordemos que el acuerdo fue suscrito por la vicepresidenta de la Fundación Ignacio LarramendiCarmen Hernando de Larramendi, y el presidente de la Sociedad Cántabra de EscritoresJosé Ramón Saiz Fernández. En el acto también estuvieron presentes el director de proyectos y patrono de la Fundación Ignacio Larramendi, Xavier Agenjo Bullón, y el director de las jornadas, el profesor titular de la Universidad Complutense, Francisco A. González Redondo.

La vicepresidenta de la Fundación Larramendi y el presidente de la SCE, firman el convenio de colaboración.

De izquierda a derecha: Xavier Agenjo, José Ramón Saiz Fernández, Carmen H. Larramendi y Francisco González Redondo.

Estas jornadas se han enmarcado en la conmemoración del 150 aniversario de la Institución Libre de Enseñanza, referente clave de la renovación cultural y educativa en España, con una especial vinculación histórica con Cantabria. El encuentro ha servido para analizar la Edad de Plata desde una perspectiva generacional, abordando las generaciones de 1876, 1898, 1914 y 1927. De hecho, en la casa de Augusto González Linares en Cabuérniga –como se ha evocado reiteradamente en estas jornadas- se firmaron las bases de la Institución Libre de Enseñanza.

El programa académico ha incluido dieciséis lecciones, impartidas por especialistas de distintas universidades e instituciones. La iniciativa se ha dirigido tanto a estudiantes como a investigadores y al público general interesado en la historia cultural y literaria española. La Fundación Ignacio Larramendi presentó en el marco de este curso una nueva Biblioteca Virtual dedicada a La Edad de Plata, donde figuran todos los polígrafos de esas generaciones, proyecto elaborado e impulsado por Xavier Agenjo.

Estas segundas jornadas han dado continuidad a las celebradas en 2025, contando con el patrocinio de la Fundación Ignacio Larramendi y del Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO). Asimismo, han coincidido con la efemérides relevantes como el 90 aniversario del final de la actividad académica en la Universidad Internacional de Verano en Santander cuyas actividades se prolongaron después del 18 de julio de 1936 a diferencia de las otras universidades españolas.

Con este convenio, la Fundación Ignacio Larramendi reitera y consolida su compromiso con la preservación y difusión del legado intelectual de la Edad de Plata española, así como con el desarrollo de iniciativas formativas de carácter científico y cultural.

La Sociedad Cántabra de Escritores que forma parte de la Conferencia de Asociaciones de Escritoras y Escritores que agrupa a catorce entidades del Estado, agradece la apuesta demostrada por los directivo y patronato de la Fundación Larramendi por este proyecto que nuestra entidad enmarca en el impulso a actividades culturales de gran valor para nuestra comunidad, así como en las celebraciones de los XXV años de la organización.