I Feria del Libro de Liérganes
Alcalde de Liérganes, Ángel Bordas.

Los días 31 de agosto y 1 de septiembre tuvo lugar la I Feria del Libro de Liérganes en el que un puñado de escritores de la SCE participó en diversos actos.

Comenzó la Feria con la inauguración, tomando la palabra Manuel Abascal, presidente de la Asociación Nacional Resbaladero de Lunada, el señor alcalde de Liérganes Ángel Bordas y seguidamente, el presidente de la SCE José Ramón Saiz Fernández, quien dio el brillante pregón que más adelante se detalla.

Un total de 19 autores de la SCE trasladaron sus libros al recinto Ferial, situado en la preciosa Plaza de los Cañones y durante dos días estuvieron en contacto con los lectores, explicaron sus obras, preguntaron por sus gustos, tomaron nota de los deseos del numeroso público que se dirigió a ellos, además contaron cuentos a los más pequeños, hicieron entrevistas y presentaciones, hablaron de sus comienzos, sueños, obras… Y para poner broche final al extraordinario evento, se hizo un recital de poesía en el que varios poetas, tanto de la Sociedad como escritores de Liérganes y de la Asociación Escritores de Trasmiera, recitaron sus versos dejando muy buen sabor de boca al numeroso público que acudió al acto.

Manuel Iberia, miembro de la SCE, hizo acto de presencia con su guitarra, y obsequió a los presentes con una brillante actuación, dedicando una hermosa canción a todos los poetas allí presentes, “El poeta lloró”, emocionando a todos los asistentes con tan hermosa melodía.

El domingo, el Ayuntamiento tuvo el detalle de convidar a los escritores presentes a un lunch que sirvió tanto para renovar fuerzas, como para intercambiar saludos, opiniones, proyectos, deseos de repetir en breve más actos como el que se estaba celebrando.

Los participantes de la SCE en los actos fueron los siguientes: [1] José María Abascal, [2] Judy Ann Cadenas, [3] José Javier Balbontín, [4] Maribel Cabo, [5] José María Campuzano, [6] Esther Cavero, [7] Carmen Cuevas, [8] Carlos Dardé, [9] Rosa Diego, [10] Paula Echevarría, [11] Digna Mercedes Fernández, [12] Cristina Leñero, [13] Ana Mazón, [14] David Navarro, [15] Ángel Ocejo, [16] Rocío Raba, [17] Carlos del Río, [18] Fernando del Río y [19] Gilda Ruiloba.

PREGÓN DE JOSÉ RAMÓN SAIZ

Tras las intervenciones del promotor de esta I Feria del Libro de Liérganes y del alcalde, intervino el presidente de la Sociedad Cántabra de Escritores, José Ramón Saiz Fernández, quien en su pregón señaló lo siguiente, tras agradecer las palabras sobre su persona de quienes abrieron el acto. En concreto, dijo:

“Es de interés para enmarcar este acto en esta plaza de Liérganes recordar a un persona que, aunque nacido en Santander, aquí está enterrado cuando falleció en marzo de 1922, siendo director de La Atalaya desde 1905 y segundo presidente de la Asociación de la Prensa, tras ejercer como vicepresidente en los años de gestión de la entidad periodística por José Estrañi, director de El Cantábrico”. Afirmo José Ramón Saiz que a estos cargos añadió el de director gerente de Electra Pasiega, una empresa de la familia Riaño, que trajo la luz a esta comarca en los primeros años del pasado siglo.

De Eusebio Cuerno de la Cantolla (aunque en la historia de la prensa se le conoció por Eusebio Sierra) dijo que en sus inicios en la prensa cómica y como autor teatral, “se anticipó a la actual moda folklórica imperante en su tiempo, llevando por primera vez canciones regionales puras a dos de sus zarzuelas: «La romería de Miera» y «Blasones y talegas». Una y otra tuvieron distinta suerte; triunfó la primera y se hundió la segunda. Pero las dos constituyeron un sentido homenaje a la más pura tradición montañesa, cuyas canciones puso en labios de sus personajes y oyó el público madrileño por primera vez”.

Indicó quesu poesía fue sencilla, pero discreta, y en su corrección, agradable. Natural de Santander, ciudad en la que nació  el 8 de julio de 1850. Siendo ya estudiante sintió la afición a la literatura, sobre todo la poética. Después pasó a la Universidad de Madrid, donde comenzó la carrera de Derecho, que dejó inconclusa, cuando ya habla aprobado el tercer año, para dedicarse de lleno a escribir. Es posible que influyera en la íntima amistad que, por entonces, mantenía con el autor teatral de Zaragoza Eusebio Blasco, y que los éxitos del amigo terminaran por animarle a la entrega literaria. Escribía indistintamente en prosa o en verso”.

Desde 1878 formó parte de la redacción de El Liberal, después de iniciarse en publicaciones cómicas y teatrales; sin embargo, Eusebio Sierra nunca  olvidó Santander pasando los meses de verano en Liérganes, de donde era oriundo por línea materna, y allí conoció a la que sería su esposa, Eugenia Riaño Macías, que había nacido en la isla de Cuba, en el territorio de Matanzas, pero su ascendencia era de Liérganes, donde tenía familiares allegados. Unos años después, de 24 de diciembre de 1879 se casó con ella en la parroquia de San Pedro de Advincula, de Liérganes.

Su actividad literaria decayó a raíz de la muerte, en 1911, de su esposa. En la esquela publicada a toda página en La Atalaya figuraron sus hermanos, Francisco, José Antonio (notario de Liérganes) y Aurora, casada con Belisario de la Cárcova, quien había sido gobernador civil.

Cuando Electra Pasiega desarrolló la luz en esta comarca pasiega, le fue ofrecida la dirección gerencia, cuyas oficinas estaban instaladas en la calle de la Blanca. Al mismo tiempo le rogaron se hiciese cargo de la dirección del periódico La Atalaya, así que se vino definitivamente a Santander, alternando sus ocupaciones: por las mañanas atendía la dirección de la Electra Pasiega y por la tarde del periódico. Fue amigo entrañable de nuestro ilustre Menéndez Pelayo y de los escritores Carmelo Echegaray, Luis Barreda v otros. Perteneció al Ateneo de Santander desde su fundación.

En La Atalaya creó una escuela de periodistas a su alrededor, apoyándose especialmente en José del Río Sainz, Pick, que unos meses antes había llegado a la redacción. También llevó a La Atalaya a Alberto Espinosa y José María Aguirre Gutiérrez, entre otros. Fue entonces cuando sin abandonar el periódico el carácter bohemio que le imprimía el director, caracterizado por una personalidad muy humana desde su fundación, entró de lleno en las formas modernas del periodismo.

Una polémica con un periodista local desveló –como ya hemos indicado- que el primer apellido de Eusebio era Cuerno y no Sierra, y empezó a designarle con tono despectivo el señor Cuerno. El director de La Atalaya no dio mucha importancia a este asunto, pero un día se sentó a su mesa y escribió la siguiente redondilla que entregó al regente, Salvador Sierra, para editarse en el número que se estaba confeccionando:

“¡Mira, joven imprudente
que la gente ha conocido
que pones en mi apellido
lo que quitas de tu frente!”.

Pero como don Eusebio era un señor –relata José del Río Sainz- , al poco tiempo se arrepintió y mandó retirar las cuartillas para escribir otro texto, probablemente menos contundente aunque, seguro, brillante.

José Ramón Saiz destacó, en general, la biografía periodística de Eusebio Sierra, que se ganó a pulso un lugar preeminente en las letras y en el ejercicio de la profesión. Eusebio Sierra murió el 20 de marzo del año 1922. Sus restos fueron trasladados en un furgón a Liérganes, para ser enterrado en el panteón familiar.

También destacó el papel de Electra Pasiega de la que Eusebio Sierra fue director gerente, sobre la que dijo que fue una compañía histórica fundada por la familia Riaño en la implantación de la electricidad en la entonces provincia de Santander, empresa que existió hasta que en 1985 se integró en Electra de Viesgo. En el diseño y presupuesto de equipación y transporte eléctricos participaron, en el año 1900, los ingenieros Adolphe Faverau y Pablo Haehner, representante en el Norte de España de Siemens & Halske, ambos asentados en Bilbao.

Su objetivo era la producción, transporte y comercialización de la energía eléctrica producida a partir de la hidráulica. Fue promovida en los albores de la popularización eléctrica a principios del siglo XX para iluminar y dar energía eléctrica al pueblo de Liérganes, que iniciaba su auge turístico a través de su afamado balneario.

Finalmente, José Ramón Saiz agradeció a las autoras y autores de la SCE su participación en la I Feria del Libro de Liérganes, defendiendo los derechos y la propiedad intelectual de las creaciones literarias e instando al alcalde y a su Corporación a impulsar iniciativas culturales y literarias que prestigian a quienes las promueven.

Manuel Abascal, presidente de la Asociación Nacional Resbaladero de Lunada.
José Ramón Saiz Fernández, presidente de la Sociedad Cántabra de Escritores.
Manuel Iberia y Gilda Ruiloba, secretaria SCE.
Manuel Iberia y Gilda Ruiloba recitando ante un atento público.
Público en el recital de poesía.
Fernando del Río entrevistando a José María Abascal.
Ana Mazón entrevistando a Maribel Cabo.
José María Campuzano recitando.
David Navarro recitando sus poemas.
Paula Echevarría recitando sus poemas.
Cristina Leñero entrevistando a Ana Mazón.
José María Abascal entrevistando a Carlos Dardé.
Gilda Ruiloba, secretaria SCE, con Manuel Abascal presidente de la Asociación Nacional Resbaladero de Lunada.
Las escritoras Ana Mazón y Rocío Raba.