
El 30 de octubre de 2025 se celebró el acto de entrega del título de Socio de Honor al poeta y escritor, gran colaborador del Día de las Letras de Cantabria, Víctor Abascal Acebo, acontecimiento institucional celebrado en el Centro Gallego con presencia de José Antonio Otero, presidente de la entidad; la concejal de Empleo y Desarrollo Empresarial del Ayuntamiento de Santander, Isabel Gómez-Barreda y el presidente de la Sociedad Cántabra de Escritores, José Ramón Saiz, quien en la apertura del acto destacó los valores humanos, de escritor y poeta, del homenajeado. Marino Pérez Avellaneda, expresidente y Socio de Honor, fue el encargado de la presentación.
En concreto, José Ramón Saiz, afirmó lo siguiente:

Estamos aquí, en este acto, para hacerle entrega a Víctor Abascal del merecido reconocimiento de Socio de Honor que a propuesta de la junta directiva que presido aprobó por unanimidad la Asamblea General celebrada en abril de este año. Nuestras propuestas han estado dirigidas a personas que reunían méritos suficientes para recibir este honor: Isidro Rodríguez Castanedo, Francisco González Redondo, Eutimio Martino, Roberto Lavín Bedia y ahora Víctor Abascal, sin que podamos olvidar los acordados a título póstumo, que están en nuestra memoria y recuerdo, Manuel Bartolomé García, Serafín Fernández Villazón y Anthony H. Clarke.
Breves serán mis palabras ya que otras personas con más autoridad que la mía hablarán de Víctor en este acto. Secillamente debo afirmar que Víctor reúne todas las virtudes que una persona de bien entrega a la Sociedad a la que pertenece. Ha sido directivo, es autor poético del Día de las Letras y siempre que se le solicita colaboración la presta como gesto de identidad plena con la Sociedad Cántabra de Escritores.
Estos valores ponen de manifiesto el humanismo, la creatividad y la inteligencia poética de nuestro homenajeado que también reconocimos recientemente en la persona de Roberto Lavín Bedia, socio fundacional, que desde el primer momento estuvo en el alumbramiento de la Sociedad Cántabra de Escritores.

Creo profundamente en las personas que manifiestan en sus comportamientos valores positivos. Y creo, especialmente, que cuando el supremo tribunal de la Historia delibere para emitir un juicio sobre nuestro paso por la vida y si cumplimos o no nuestras responsabilidades, el éxito, nuestro éxito, se medirá, en gran medida, por las respuestas afirmativas a estas preguntas:¿Somos hombres de valor y de criterio?. Víctor Abascal lo es. ¿Personas honradas e íntegras? También Víctor lo es. Y, finalmente, ¿se entrega con rigor y pasión a su labor? Por supuesto, doy fe de ello.
Consecuentemente, Víctor Abascal es con todo honor, nuestro Socio de Honor.
POEMA DE GILDA RUILOBA
Después de que Gilda Ruiloba como secretaria de la SCE diera lectura al acuerdo de concesión a Víctor Abascal del título de Socio de Honor, le entregó un cuadro que contiene un bonito poema con el título A VÍCTOR ABASCAL ACEBO, CARREDANO VELOZ:
A los pies de Giniro / viste la luz por primera vez, / carredano de nacimiento, / aunque gustas llamarte pasiego.
Entre tus historias de infancia, / en las que era necesario tener la prueba de nobleza/inscrita en los padrones de hidalguía/para poder ser Correo de Su Majestad el Rey.
Tu mente de niño debió de soñar / con “Látigos en Pellejeros, / novedades en la Corte” / y este deseo de rapidez y servicio.
Te llevó a portar nada más/y nada menos, / que la antorcha Olímpica. / Carredano veloz.
En tu despedida del mundo laboral / creas un mundo fantástico, / Lleno de poesía. / Das vida a interminables y maravillosas historias.
Muchas han sido las albricias recibidas, / honrando así a tus ancestros / que portaron la correspondencia epistolar, / ignorando los peligros que acechaban.
Compañero generoso / donde los hay, / nunca un soneto / faltó a quienes fueron homenajeados.
Y hoy es tu turno, / no tienes un hermoso soneto, / pero sí, unos versos salidos del corazón / de alguien que te admira, te respeta y te quiere.


LAUDATIO, A CARGO DE MARINO PÉREZ AVELLANEDA
A continuación el expresidente y Socio de Honor, presentador del acto, Marino Pérez Avellaneda, tomó la palabra para dar lectura a la laudatio que dedicó al homenajeado:

SRA. CONCEJALA DE EMPLEO DE SANTANDER; SR. PRESIDENTE DEL CENTRO GALLEGO; SR. PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD CÁNTABRA DE ESCRITORES… Buenas tardes y saludos de manera especial ti, Víctor, y a tu esposa, Raquel, así como a tus hijas Esther y Sara y otros familiares presentes. Saludos a los miembros de la SCE presentes y también a todos los asistentes que nos acompañan.
Es para mí una gran satisfacción glosar la figura de mi buen amigo y compañero Víctor Abascal con motivo de su nombramiento como Socio de Honor de la Sociedad Cántabra de Escritores, galardón que considero más que merecido, pues desde que lo conocí cuando se incorporó a la Sociedad, hará unos 10 años, se ha mostrado siempre muy activo y colaborador de manera generosa y continuada en todo tipo de actividades y con todo el mundo.
Respecto a mi relación con él, es probable que nuestro primer encuentro tuviera lugar en este mismo salón en ocasión de alguna conferencia o actividad desarrollada en el Centro Gallego, que desde hace tiempo es como nuestra segunda casa… Y la verdad es que desde el principio congeniamos muy bien, con una amistad sincera y relación cordial que perdura en el tiempo, con colaboraciones expresas durante los dos años que fui Presidente en que Víctor coordinó con muy buen tino, por ejemplo, la programación de los ciclos de conferencias. Su disposición a colaborar ha sido siempre manifiesta, como pude comprobar cuando pusimos en marcha actividades específicas de tipo cultural y de relación social entre los miembros de la SCE. Pongo como ejemplo el viaje a Santo Domingo de Silos para visitar el scriptorium del monasterio en una de cuyas vitrinas vimos la hoja en pergamino que se conserva del ejemplar original del Comentario al Apocalipsis de Beato de Liébana más antiguo del mundo del que se tiene noticia (finales siglo IX. Nos acercamos también a Berlanga de Duero en Soria, donde además de visitar la ermita de san Baudilio, aprovechamos para tener encuentros varios en el CEINCE (Centro Internacional de la Cultura Escolar) que él gestionó con su amigo Agustín Escolano Benito, personaje extraordinario que fue inspector de educación en Cantabria y catedrático de educación en las universidades de Salamanca y de Valladolid, en el palacete renacentista que es probablemente uno de los mejores museos de publicaciones y material escolar de todo tipo relacionado con la enseñanza… Tanto en la propuesta del viaje, como en la organización y desarrollo del mismo, Víctor tuvo siempre un marcado protagonismo…
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De su vida y figura quiero comenzar señalando que lo que más me ha llamado la atención, a medida que le he ido conociendo, queda reflejado en la primera imagen que aparece en pantalla, foto de arriba a la izquierda, en la que podemos verle flamante y orgulloso portando la antorcha olímpica por las calles de Barcelona 1992, hazaña reservada a atletas fuera de serie. Y es que el deporte, en general y el atletismo en particular, ha sido y sigue siendo sin duda, uno de los aspectos fundamentales de su vida… Es el Víctor deportista.

Prueba de que su relación con el deporte viene de atrás, lo muestra que ya en 1968, con 22 años, obtuvo en Madrid la acreditación como Juez Nacional de Saltos de Esquí. Y en el bienio 1993-1995, el Título superior de Técnico Deportivo, así como el de Entrenador de atletismo en Granada y Málaga.
Como atleta comprometido y practicante, cabe resaltar que ha participado en 17 maratones (42 km y 195 m, nada menos, como a él le gusta recalcar), por todo el mundo: Nueva York, Atenas, Berlín, París, Dublín… y otras ciudades extranjeras o españolas, como Bilbao, Oviedo, y Barcelona. Yo, que “solamente” he participado en dos maratones, ambos en Londres en 1999 y en 2002, me maravillo y me quito el sombrero ante él. ¡Chapeau, Víctor! Pero es que hay más, porque también tiene en su haber 124 Medias maratones… Por supuesto, ha participado de forma habitual en campeonatos del Mundo y de Europa en diversas modalidades como carreras de 10 y de 5 kms; también otras distancias de fondo y de medio fondo, incluido el cross, habiendo obtenido muchas medallas, varias de oro, de plata y de bronce. Vamos que tenemos ante nosotros a un auténtico marathon man…

Víctor Abascal en los maratones de Nueva York (1981) y Atenas (1985).
A nivel de responsabilidades formativas relacionadas con el deporte cabe resaltar que fue director del programa “Hazlo por ti”, dependiente del Instituto Municipal de Deportes del Ayuntamiento de Santander, dirigiendo gran número de cursos e impartición de charlas en la mayoría de los centros cívicos de la ciudad y de otras localidades cántabras como Astillero, poniendo en valor los beneficios que produce el ejercicio físico en la salud. Citamos también su participación en un Congreso sobre la Estrategia NAOS (Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) que se celebró en Santander en el que representó al Ayuntamiento como ponente. (Luego le veremos en alguna foto junto a Íñigo de la Serna, entonces alcalde de la ciudad).
Mantiene muy buena relación con los promotores y responsables de la creación y gestión del Museo Vicente Trueba de Torrelavega, lo que va unido a su excelente relación y gran amistad con miembros de su Junta Directiva, como Roberto Lavín, Amado Zabala, y el director, Roberto Noriega.
Su primera obra escrita, publicada en 1998, lleva por título Guía básica del jogging, la cual fue traducida al francés en 2005, y he podido comprobar que sigue muy viva en el mercado de compra – venta por internet… Y así podría seguir. Toda una vida dedicada al deporte, sin duda.
Pero ¿de dónde “sale” este fenómeno de las pistas? ¿Cuál es su “pedigree” humano? Paso, siquiera brevemente, a enunciar algunos de sus periodos vitales básicos.
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Víctor nace en Villacarriedo en 1946, es carredano, por tanto, aunque cuando su padre, invidente, fue nombrado Delegado de la ONCE en Torrelavega, la familia se desplazó a esa localidad donde transcurrió buena parte de su niñez, de la que guarda muy buenos recuerdos, por cierto. Y lo puedo asegurar porque he paseado con él en varias ocasiones por las calles de la ciudad del Besaya y eso se nota…
De niño soñó muchas veces con ser ciclista, pues dicho deporte le encantaba, pero tuvo que conformarse en seguirlo como aficionado. De hecho, me ha confesado que “si el ciclismo no lo practiqué de forma competitiva, fue por no haber podido disponer de una bicicleta en condiciones hasta una edad ya relativamente avanzada”. De esa añoranza da fe la imagen intermedia de la pantalla. Por cierto, la bici de la foto no era suya…

En las Escuelas del Oeste de Torrelavega, lo que hoy es el colegio Cervantes, realizó los estudios primarios. El bachillerato en Santander, que comenzó en los PP. escolapios y terminó en el entonces Instituto José María Pereda, hoy IES Santa Clara.
Continuó su formación en la Escuela Superior de Comercio de Santander entre 1964 y 1969 donde obtuvo el título de Profesor Mercantil, lo que le permitió trabajar hasta su jubilación en Aduanas de Santander.
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En cuanto al Víctor escritor, además de su primer libro sobre el Jogging antes citado, ha publicado gran cantidad de artículos de contenido deportivo tanto en la prensa como en revistas genéricas y de deportes… (Por ejemplo, uno muy técnico aparecido en el Diario Montañés del 22 de agosto de 2014 titulado: “Andar, correr: sí gracias”). Roberto Lavín, quien le precedió como Socio de Honor (ambos se conocen muy bien y son excelentes amigos) le considera un auténtico pionero de la observación y divulgación de los beneficios de la práctica deportiva, así como (y cito textualmente) “un activista silencioso en múltiples problemas culturales, con especial éxito en el reconocimiento de algunos personajes extraordinarios”, caso del gran arquitecto Juan de Castillo, a través de su descubridora, María Ealo de Sa”, recientemente fallecida en Santander. Y yo añado, que también del excepcional poeta Julio Maruri, al que me sugirió para la concesión de la Estela de Oro de las Letras de Cantabria en 2018, y al cual visitábamos juntos de manera periódica en su habitación de la Residencia de Mayores de Cueto en su último tramo de vida, disfrutando de la amistad, sabiduría y jovialidad de aquel “niño grande” de casi cien años que era Maruri.

Como ya he señalado, el interés de Víctor por la creación literaria surge especialmente a partir de su jubilación. No obstante, hay que reconocer que, a pesar de su vocación tardía, es un gran escritor como atestiguan los galardones de poesía y de narrativa que ha recibido, entre los que resaltan media docena de primeros premios, uno de ellos en el XXIV Concurso Literario de Poesía “Lorenzo Oliván”, de Castro Urdiales.
Desde 2016 participa siempre con un poema o con un relato suyo en el Libro Colectivo anual de la Sociedad, que acompaña con ilustraciones que realiza él mismo, pues es también un acreditado artista del pincel. Quiero destacar que, desde 2017, elabora el poema que de forma personalizada entregamos a cada escritor o escritora laureado con la Estela de Oro de las Letras de Cantabria.
En 2021 publicó en Ediciones Tantín un poemario recopilatorio de su producción poética de los 10 años anteriores, con el título de Penumbras.
Con motivo del Año Santo Lebaniego 2023-2024, Víctor fue el autor de la letra del Himno a La Puerta del Perdón. Asimismo, del texto de la excepcional Cantata a San Beato de Liébana, a la que también puso música el profesor Antonio Noguera Guinovart, pieza que fue estrenada el 19 de febrero de 2024 en el Paraninfo de la Magdalena con orquesta y voces conformadas por profesorado y alumnado del Conservatorio Jesús de Monasterio de Santander.

Y termino esta “Laudatio” con el poema que Víctor dedicó y regaló enmarcado al gran “Peridis”, en el XIII Día de las Letras de Cantabria celebrado en la localidad lebaniega de Potes, momento que recoge la tercera foto. Dice así el poema, un soneto:
A Don José María Pérez González, “Peridis”
Estela de Oro de las Letras de Cantabria, 2023
De esa tierra de picos, niebla y cielo
nació en ti la inocencia iluminada,
la magia de ver arte en la mirada;
y en tu alma, el románico, un anhelo.
Volaste a la cultura en alto vuelo
para sentir en su cielo la riada
y el cálido rumor de su cascada;
mas del saber, ¡qué ejemplo de modelo!
Plumas y planos: ávidos valores;
y Santa María la Real, la vela
que da luz al mejor de tus amores.
Y es de oro, tras de ti toda la estela,
como esta que recibes de escritores,
por tu magna obra, que en nosotros riela.
¡Gracias, Víctor, por hacernos disfrutar con tu fina y trabajada poesía! Y ¡enhorabuena por este reconocimiento que recibes hoy como Socio de Honor de la Sociedad Cántabra de Escritores!
Tras estas palabras de Marino Pérez Avellaneda, la concejal representante en el acto de la Alcaldesa de Santander, entregó el título de Socio de Honor a Víctor Abascal.


José Ramón Saiz y el pintor Eduardo Pascual entregan un retrato a Víctor Abascal.

Entrega del anagrama de la SCE de manos de Aurori Miranda y Javier Peña.

La aportación musical de Javier Canduela enriqueció el acto.