Amado Zabala, «profeta» en su terruño natal, recibió entre emociones el título de Escritor Vitalicio
El presidente de la SCE destacó el sacrificio, la pasión e identidad que viene aportando a las tareas de la institución desde su fundación en Santillana del Mar.
La primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Cartes, Lorena Cueto, hizo entrega del título de «Escritor Vitalicio» de la SCE a Amado Zabala.

De gran altura institucional y de entrañable afecto y amistad fue el acto de reconocimiento celebrado en el Centro Cultural de Cartes el pasado 4 de octubre, en el que Amado Zabala Santamaría, miembro fundador de la Sociedad Cántabra de Escritores recibió el título de Escritor Vitalicio, acto que presidió la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento, Lorena Cueto, acompañada de la concejal de Cultura, Cristina Hermosa y el presidente de la Sociedad Cántabra de Escritores, doctor en Periodismo y Académico de Historia, José Ramón Saiz Fernández. En la mesa presidencial también estuvieron presentes, además del homenajeado, el presentador-moderador Fernando del Río Ruiz de la Prada, correspondiendo a la secretaria, Gilda Ruiloba, la lectura del acuerdo de junta directiva del homenaje y reconocimiento. Hora y media que se vivió de emoción en emoción de un acto en el que Amado Zabala bien puede afirmarse que fue “profeta” en su terruño natal.

Fueron numerosas las intervenciones a lo largo del acto institucional; en concreto anotamos las de  la vicepresidenta, Delia de los Ángeles Laguillo; Isidro Rodríguez Castanedo, Hermenegilda Ruiloba (Secretaria de la SCE), el poeta Víctor Abascal Acebo, Eduardo Pascual Sanz (Pintor), Daniel Gutiérrez Jordán (Párroco de Puente San Miguel/Reocín), Asunción Navarro Ríos (directora jubilada del Colegio Público José Luis Hidalgo); Roberto Noriega Peláez (Director del Museo de Ciclismo, Vicente Trueba, de Torrelavega); Pedro Cayón Ruiz (Presidente del centro municipal de mayores Ramiro Bustamante de Torrelavega), José María Díaz (Párroco de Duález, Ganzo y Torres), Pedro Crespo de Lara (Académico de Jurisprudencia y Legislación, Estela de Oro de las Letras de Cantabria 2019 y socio de honor de la SCE) y Luis Daniel Bedia Díez (Profesor).

Fernando del Río Ruiz de la Prada ejerció de presentador-moderador.
José Ramón Saiz Fernández, presidente de la SCE.

Se inició el acto con el saludo del presidente de la Sociedad Cántabra de Escritores, José Ramón Saiz Fernández, dirigido al homenajeado, la representación municipal y a los asistentes, en el que señaló lo siguiente:

«Las numerosas intervenciones de este acto me impiden dedicar el tiempo que quisiera a reflejar la personalidad de Amado Zabala. Prefiero que sean muchas las voces que se dejen escuchar en este acto porque con seguridad reflejarán mejor que yo  el afecto y reconocimiento que genera Amado.

No puedo pergeñar unas líneas de reconocimiento, afecto y agradecimiento a su intensa labor, sin referirme previamente a que entre las paredes de este Centro Cultural que fueron las antiguas escuelas nos formamos hace ya siete décadas. Aunque pertenecimos a generaciones diferentes, tuvimos el mismo maestro de muy grato recuerdo, Demetrio Alonso Domingo; las mismas vivencias y los mismos juegos. Nuestras vidas tomaron rumbos diferentes, sin olvidar, por supuesto, a nuestras familias, nuestro pueblo, sus gentes, los amigos de escuela que aunque pocos ya, nos seguimos reuniendo todos los años en un encuentro de lealtades a un pasado común.

En todo caso, debo decir que en los 25 años que la Sociedad Cántabra de Escritores vamos a cumplir próximamente, Amado Zabala ha estado presente en toda su historia. Desde el acto fundacional que celebramos en Santillana del Mar, su paso por nuestra institución viene siendo fecundo: presente en las juntas directivas, delegado en Torrelavega con la organización de importantes eventos de los que citaré en Día de la Poesía que el pasado año reunió a casi un millar de jóvenes escolares o el Día del Libro, ante el monumento a Cervantes. Hace meses, tuvo el valor de asumir la Tesorería de nuestra entidad, después de que dejara el puesto Isidro Rodríguez Castanedo, que también ha prestado y presta relevantes servicios a nuestra Sociedad Cántabra de Escritores.

Su paso, el paso de cuantos nos distinguimos con su amistad, por la SCE, tiene mucho de sacrificio, trabajo e identidad. Comenzamos siendo apenas una docena y media de escritores presentes en el acto fundacional y hoy ya somos 150. Poco a poco, sin desmayo, hemos logrado objetivos impensables hace tiempo, muchos de ellos gracias al trabajo abnegado de Amado Zabala.

Fecunda ha sido también su creación literaria, centrada en la investigación histórica que refleja sus pasiones e identidad con tres lugares del solar cántabro: Torres, Tanos  y Cartes, nuestro pueblo, sobre el que ha escrito cientos de páginas de su historia pasada.

Por todo ello, la personalidad y el buen hacer de nuestro gran amigo Amado Zabala bien se ha ganado este emotivo reconocimiento, que hoy con vuestro respaldo y de las autoridades locales, celebramos en la vieja escuela desde hace años transformada en Centro Cultural que tantos recuerdos de niñez y juventud atesora.  

Si bien la  vinculación vecinal de Amado con Cartes terminó, en parte, en los años sesenta del pasado siglo, como escribiera el poeta griego Konstantinos Kavàfis (1863-1933) “adonde quiera que vaya el viajero, a todas partes le acompañará el paisaje de la infancia”. Doy fe de la elocuente precisión de lo afirmado por el poeta heleno porque Amado Zabala es y viene siendo fiel a su identidad y amor a este entrañable terruño en el que nació, en el que convivió con sus padres y hermanos y con todos aquellos que forjados en esta vieja escuela mantenemos vivos y eternos los mismos sentimientos».

Fueron muchas las intervenciones que siguieron a las de nuestro presidente como la de Delia Laguillo, actual vicepresidenta y expresidenta, quien sabe mucho de los desvelos de Amado por la SCE, al igual que Isidro Rodríguez Castanedo, que estuvo presente con Amado en el momento constituyente de la SCE en Santillana del Mar, que por sus muchos trabajos en los últimos veinticinco años ostentan el título de Socio de Honor. Ambos, que han compartido muchas actividades directivas con el homenajeado, valoraron muy positivamente su labor, realizada siempre con entusiasmo y lealtad a los fines y objetivos de la institución.

No pudo estar presente en el acto por enfermedad el también expresidente, Marino Pérez Avellaneda, que semanas antes había confirmado su asistencia y su deseo de intervenir. Todos ellos, como ya hemos indicado, distinguidos por sus servicios a la institución como Socios de Honor.  Presentes en el acto, además, estuvieron miembros de la actual directiva y a los ya citados, destacamos la presencia de Aurori Miranda, Marisa Caballero, Berta Jayo, María del Mar Gómez Guerra y Javier Peña Ruiz-Capillas.

Delia Laguillo, vicepresidenta de la SCE.
Isidro Rodríguez Castanedo.
Gilda Ruiloba, secretaria de la SCE, leyó el acuerdo de junta directiva del homenaje y reconocimiento.
Víctor Abascal Acebo.

Entre otras intervenciones, destacó la de Víctor Abascal, poeta, que dedicó este excelente soneto al homenajeado:

Entre arcos de una villa medieval / y el silencio de su piedra dormida, / despertó el aliento de tu vida / para orgullo de un Cartes magistral.

 Hubo un tiempo de luz espiritual; / una luz que por tu alma fue elegida;/mas la docencia, igual de preferida. / Cielo y escuela: tu senda habitual.

De siempre, la cultura, una afición; / de paz y de concordia, tu semblante; / y de amistad, latir tu corazón.

 Por tan grato legado y tan radiante, / hoy te rendimos nuestra admiración. / Hoy, Amado, tu brillo es de diamante.

Otra de las intervenciones que resume la vida de Amado Zabala en sus años de estudio y vida profesional, fue la de Luis Daniel Bedia Díez, profesor de Filosofía y doctor en Teología, que transcribimos:

Luis Daniel Bedia Díez.

«Todo empezó aquí, en este local, en la escuela. Y seguro que el contacto escolar con las primeras letras ya fue muy positivo, pues me consta del alto nivel profesional de su primer maestro, don Demetrio Alonso Domingo, y de su interés por promocionar a los alumnos más capaces y aventajados, enviándoles a centros con posibilidades más abiertas.

Por ello pasó a Corbán y se familiarizó enseguida con la literatura latina y griega. Allí tuvo muchas horas de «composición», mucho tiempo para llenar cuadernos con frases sencillas, elementales, compuestas tanto en latín como en griego, por ejemplo “husque ad mortem milites pugnaverunt”, o “todo está bien”, en griego. Estos ejercicios le familiarizaron pronto con conjugaciones, declinaciones y concordancias; con la variedad de tropos, la estilística y el hipérbaton, … sin olvidar el manejo de diccionarios y enciclopedias, incluidas las propias de la lengua castellana e Historia de la Iglesia …  Todo un bagaje conceptual e instrumental cuyo manejo es necesario e  imprescindible, para poder decidirse a escribir. 

Debo destacar aquí a dos profesores muy influyentes en su formación humanística y literaria: Don José Ranero, profesor de latín y de lengua española, quien nos enseñó especialmente a gustar de la cultura clásica y a don Francisco Pérez, profesor de “Perfección literaria” (pérficit), que nos dio unas clases inolvidables sobre “El Criticón” de Baltasar Gracián.

Por tanto, considerando retrospectivamente la biografía y primeros escritos de Amado, sin entrar siquiera en sus currículos de magisterio y filosofía, no nos sorprende encontrar un personaje que osa definirse como historiador, como escritor vitalicio de historia, y reconocer además que lo hace bien.

Por otra parte, entiendo que esta nominación como “escritor vitalicio” tiene también una dimensión proyectiva. Haber cultivado capacidades de tan marcada implicación social y haber sido reconocido por esta Sociedad Cántabra de Escritores me parece que confiere al trabajo de Amado una dimensión trascendente.

¿Escritor de por vida? Pues, claro, para toda la vida; eso dice. Ahora bien, este título y su proyección hacia el futuro me remite a la “parábola de los talentos”, la cual me permite explicar cómo semejante nombramiento puede alcanzar ese sentido de trascendente.

 El relato trata de la distinta reacción de unos hombres cuando se ven dotados de series diversas de talentos: Unos personajes, negligentes o insensatos,  timoratos o impotentes, los enterraron, inutilizaron o derrocharon sus cualidades, quedando sin beneficio alguno.  Otros, protagonistas, inteligentes y espabilados, audaces y orientados, los aprovecharon y cultivaron consiguiendo beneficios y un amplio reconocimiento. Así que ¡¡¡Enhorabuena, Amado!!! Ojalá que tu dedicación a las letras y tus trabajos de historia reciban un reconocimiento más allá de este nuestro, trascedente, pues indudablemente merecen unos laureles inmarcesibles. ¡Ojalá! – “Seguramente”».

De gran emotividad fueron las intervenciones del pintor Eduardo Pascual, quien en un rasgo de afecto y generosidad entregó a Amado un retrato de gran profesionalidad en un gesto que fue muy aplaudido por los asistentes. Los mismos rasgos de emotividad se fueron sucediendo en las intervenciones que valoraron la figura y personalidad de Amado tanto en el mundo de la enseñanza, que ocupó gran parte de su vida profesional, como en la de escritor paciente de revisar documentos antiquísimos para descubrirnos historias desconocidas.

Destacamos también las intervenciones de Daniel Gutiérrez Jordán quien, como alumno suyo durante los tres cursos del ciclo medio de E G B, (3º, 4º y 5º) en el Colegio José Luis Hidalgo de Torrelavega, puso de manifiesto  la maestría y conocimientos múltiples que de su enseñanza se desprendían, no sólo lo más fundamental exigido a todos, sino mucho más, de lo que él, a modo de esponja, se empapaba, aprendía  y asimilaba, válido no solo para la vida, sino también  para valerse y defenderse  tanto en sus estudios medios como  en los superiores; lo mismo que  Asunción Navarro Ríos,  exdirectora del mismo centro educativo, quien desde su reconocido valor pedagógico se refirió a la labor que ambos compartieron en el  equipo directivo del centro, desempeñando Amado la función de secretario.

Asímismo, Roberto Noriega ponía en valor la labor que el homenajeado ha venido desempeñando al servicio del Museo Vicente Trueba de Torrelavega y de su Asociación, además de ejercer como de secretario de la misma, mientras su amigo Pedro Cayón, presidente del Centro de Mayores Ramiro Bustamante de Torrelavega, le entregaba el título de Socio de Honor de la misma en un detalle igualmente muy aplaudido y, José M.ª Díaz, párroco de Torres, Ganzo y Duález, se congratulaba de unirse al homenaje y más por llevarse a cabo éste en el pueblo de los Torreones, donde vivió su abuela doña Julita, la «Reina Mora» al que acudió  con frecuencia de niño, una de las muchas razones que le animaron a estar presente en el acto por tratarse Amado de un amigo muy querido.

Uno de los últimos intervinientes fue el jurista y académico de Jurisprudencia y Legislación, Estela de Oro de las Letras de Cantabria, Pedro Crespo de Lara, quien improvisó un discurso para ensalzar la figura de Amado, recordando y evocando la pasión y la identidad que sintieron con las piedras centenarias de la Villa de Cartes personas como el gran juez nacional, Siro García Pérez, Hijo Predilecto de Cartes, o el periodista Antonio de Obregón, que tanto brilló en destinos internacionales en el periodismo nacional. Crespo de Lara manifestó sentirse feliz por el encuentro de Cartes, en las escuelas nacionales en las que se formaron, tanto Amado como José Ramón, para quienes tuvo palabras de profunda amistad y reconocimiento.

Pedro Crespo de Lara (Académico de Jurisprudencia y Legislación, Estela de Oro de las Letras de Cantabria 2019 y socio de honor de la SCE).

PALABRAS DE AMISTAD Y GRATITUD DE AMADO ZABALA

El homenajeado tomó la palabra tras las intervenciones de compañeros y amigos que glosaron su personalidad de entrega a tareas colectivas. Luego de saludar y agradecer a todos los que le acompañaban en un acto tan significativo para él, tanto a la primer teniente de alcalde, en representación del alcalde, Agustín Molleda, y a la concejala de Cultura, Lorena Cueto y Cristina Hermosa, respectivamente, como al presidente de la SCE, José Ramón Sáiz, y demás miembros de la mesa, y a todos los ponentes, incluidos los compañeros de junta directiva, y a todos los asistentes, afirmó que todo cuanto allí se había dicho era cierto por ser verdad, a la vez que, en agradecimiento, se lo dedicaba a Mary Carmen, su esposa, y a sus hermanas Tere y María Jesús, que tanto habían hecho por él. Y también a José Ramón,  que como amigo y presidente de la SCE se había encargado de impulsar el acto, afirmando que fue él quien allá por los años noventa le había animado a escribir, concretamente un libro sobre la historia del viejo puente de Torres.

Amado Zabala Santamaría.

Pasó seguidamente a señalar que le encantaba el lugar donde se le homenajeaba, porque le reavivaba el recuerdo del entrañable lugar donde empezó todo. Aquí, dijo, en estas antiguas escuelas nacionales de niños y niñas de Cartes, tuvimos la fortuna de contar con un excelso maestro que dejó entre estas paredes lo mejor de su vida y nos enseñó a ser personas útiles y de provecho para la sociedad, como fue don Demetrio Alonso Domingo. No sólo yo, sino también José Ramón y muchos otros fuimos discípulos suyos, destacando en justo reconocimiento que fue un Maestro con mayúsculas que preparó a un excelente plantel de alumnos —casi una veintena— que superado el bachillerato, obtuvimos títulos universitarios, lo que para un pueblo como Cartes en aquellos años sesenta del siglo pasado merece recordarse con orgullo.

Recordó Amado cómo hasta cumplidos los siete años no había ido a la escuela, porque había que cuidar las vacas; pero pronto saltó de la cartilla al Catón y de éste a la enciclopedia, cuando a los once años, por San Juan, acompañado de su madre y de don Demetrio, superé el examen de ingreso en Corbán, sacando seguidamente a colación que con motivo de la gran riada del domingo 26 de diciembre de 1993 que destruyó el viejo Puente Blanco de Torres, animado por José Ramón, escribí mi primer libro titulado El Puente Histórico de Torres que, tras ardua lucha de unidad vecinal, finalmente fue reconstruido e inaugurado años después.

Finalmente, deseó que el acto hubiera sido del agrado de todos, despidiéndose con una sentida expresión de ¡Gracias, Gracias! a todos los asistentes, valorando con enorme gratitud la participación del también escritor, Ángel López González, que preparó la participación musical con canciones cantadas a coro, que finalizaron con el Himno a Cantabria.

Se cerró el acto —que continuó con una cena— con la intervención de la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento, Lorena Cueto, quien entregó el título de Escritor Vitalicio a Amado Zabala, tras resaltar sus grandes méritos y su identidad con el pueblo en el que nació, estudió y vivió.

Lorena Cueto, primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Cartes.
El pintor Eduardo Pascual le hizo entrega de un retrato a Amado Zabala.
Ángel López González se encargó de la participación musical.
Daniel Gutiérrez Jordán (Párroco de Puente San Miguel/Reocín).
Asunción Navarro Ríos (directora jubilada del Colegio Público José Luis Hidalgo).
Roberto Noriega Peláez (Director del Museo de Ciclismo, Vicente Trueba, de Torrelavega).
Pedro Cayón Ruiz (Presidente del centro municipal de mayores Ramiro Bustamante de Torrelavega).
José María Díaz (Párroco de Duález, Ganzo y Torres).

Fotos: Carlos Gustavo Alútiz Ruisánchez.