III Feria del Libro de Cayón con pregón a cargo de Víctor Abascal

Durante tres días –del 21 al 23 de junio- se celebró la III Feria del Libro de Santa María de Cayón, organizada por el Ayuntamiento y la colaboración de la Sociedad Cántabra de Escritores. Desde hace varias semanas la secretaria, Gilda Ruiloba, en compañía de nuestro tesorero, Amado Zabala, han venido manteniendo reuniones con la concejal encargada del área de Cultura, Ana Obregón. La primera convocatoria se celebró en 2021 tras acordarse la iniciativa con la alcaldesa, Pilar del Río Ruiz de la Prada. Tres ediciones celebradas en las que nuestra secretaria, Gilda Ruiloba, ha gestionado su pleno desarrollo, en esta ocasión con la colaboración de las vocales de junta directiva, Rosa Diego y Carmen Cuevas. Destacar en esta feria, como en las anteriores, el excelente trabajo realizado por nuestro asociado José Linares, con la confección, colocación y posterior recogida de las lonas anunciando esta Feria del Libro.

La inauguración de esta tercera edición se celebró la tarde del viernes, 21 de junio, con presencia del público, autoras y autores presentes en la feria y en la presidencia del acto, Gilda Ruiloba Gutiérrez, secretaria de la SCE que representaba al presidente de la organización; la concejal del equipo de gobierno, y el encargado del pregón de apertura, nuestro asociado Víctor Abascal. En las dos ediciones anteriores los pregoneros fueron los académicos nacionales Francisco González de Posada y Pedro Crespo de Lara.

PREGÓN DE VÍCTOR ABASCAL: REIVINDICACIÓN DE LA BUENA POESÍA Y DE LA CASA NATAL DE JOSÉ MARÍA DE PEREDA

Ofrecemos a continuación el texto íntegro del pregón de apertura de la III Feria del Libro de Santa María de Cayón, a cargo de nuestro compañero Víctor Abascal:

Lo primero que quiero expresar es mi profundo agradecimiento a la Junta Directiva de la Sociedad Cántabra de Escritores, a la cual pertenezco, por haberme invitado a ofrecer este año el Pregón de un acontecimiento tan importante como es la Feria del Libro Valle de Cayón, en esta localidad de Sarón, perteneciente al bello municipio de Santa María de Cayón. Tengo que añadir, además, que siento una especial y doble satisfacción por ser nacido en estos valles pasiegos, concretamente en un pueblo muy cercano de aquí, como es Villacarriedo.

Lo que celebramos estos días y en este lugar, es una fiesta dedicada a la cultura, y los libros son el principal camino que nos conduce y nos guía hacia ese fin. La cultura es el faro que alumbra para que podamos encontrar la senda que conduce al aumento de las posibilidades como persona y al conocimiento más coherente de la verdad. La palabra es una semilla que se planta en el campo de cada página para que germine la cosecha de un libro. Al fin, la lectura es el alimento que propicia el crecimiento del saber. Un libro tiene la posibilidad de contener temas muy variados: contar historias, desvelar ciencia, leer música, poesía, etc. Mas también, cuando duerme en la estantería, posee la facultad de mantener en su eterna e imborrable memoria todas las palabras con las que fue creado. Esta circunstancia posibilita al lector el poder disfrutar de su contenido cada vez que sus páginas sean “aireadas” de nuevo.

Os animo e invito a que visitéis los stands de esta feria y, si encontráis un libro con el tema que pueda interesaros, no dudéis en adquirirlo. Para un niño, el regalo de un libro, supone que pueda aficionarse a la lectura y, con ello, conseguir que se aparte de otras aficiones menos recomendables. Para un adulto, además de entretener, tiene el beneficio de aumentar sus conocimientos.  No debemos olvidar que, así como el ejercicio físico estimula el músculo del cuerpo, la lectura estimula el músculo de la mente. El gran escritor estadounidense, Mark Twain, decía, con muy buen criterio, quequien no lee, no se diferencia en nada de quien no sabe leer”.

Hoy, yo quisiera poner el acento en una de las modalidades más bellas que tiene la escritura; esa que nace de la necesidad de expresar las emociones del alma. Y esa necesidad, es la Poesía. Tenemos la suerte de pertenecer a una tierra, que ya, de por sí, es pura poesía. Esa tierra es nuestra querida y bella Cantabria. Sus montañas, son poesía; su verdor, es poesía; sus ríos, son poesía; su costa, es poesía; las vacas paciendo en los prados, son poesía; el aroma a hierba recién segada, es poesía; el sonido de “picar el dalle, es poesía; el rumor de la lluvia, es poesía; la bruma en la mañana, es poesía; su flora y fauna, son poesía; el humo de una chimenea en invierno, es poesía; sus monumentos, son poesía; y sus gentes, también son poesía. Quizá, por ello, esta tierra ha dado tantos y excelentes poetas: Gerardo Diego, José Hierro, Manuel Llano, Matilde Camus, Jesús Cancio, José Luis Hidalgo, Concha Espina, Julio Maruri, Ángel Laguillo, Manuel Arce, Carlos Salomón, José del Río “Pick”, Ana María Cagigal, por citar solamente algunos de los que ya han fallecido, sin mencionar a los actualmente existentes que, por numerosos, no voy a nombrar.

También en este humilde poeta, la grandeza de esta maravillosa CANTABRIA, ha inspirado algunos versos, como estos que declamo a continuación:

 

Vestida entera de verde,

montañas besando el cielo,

costas rotas de un mar fiero,

es Cantabria desde siempre.

de España, el norte es su suelo,

mas del resto, diferente:

paisaje de sol o nieve

y de la creación, modelo.

Lleva el aire aroma siempre

de hierba fresca o heno,

que el empedrado del suelo,

entre sus piedras guarece.

Grita el pastor a su perro:

¡que una vaca no aparece!

y un grito se oye más fuerte:

el de la montaña, su eco.

Cielos grises muchas veces,

regando campos enteros,

que hacen del camino, espejo,

de campesinos y reses.

En la cuadra, los aperos,

pintados en el ambiente,

junto a la espuma de leche,

aún templada del ordeño.

Peculiares son sus gentes:

campurrianos o pasiegos,

merachos o lebaniegos,

y en común, nobles y fuertes.

Y entre montañas, sus pueblos,

de blasonadas paredes,

inmutables permanecen

viendo transcurrir el tiempo.

 

La poesía es algo no muy sencillo de definir, o más bien, cada poeta tiene su propio criterio. Así pues, Gustavo Adolfo Becquer, es de los más concisos al decir: “poesía… eres tú”, nacida esta respuesta de unos versos maravillosos:

 

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas

en mi pupila tu pupila azul.

¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?

Poesía…eres tú.

 

José Luis Borges la definió como la expresión de la belleza por medio de palabras artísticamente entretejidas”. Para Federico García Lorca, la poesía es la unión de dos palabras que nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio”. Mario Benedetti decía que la poesía “siempre será la verdadera alma del mundo”.

 Quisiera ir terminando este pregón con un poema de un excelente poeta nuestro, concretamente de Torrelavega y ya mencionado anteriormente, como es Ángel Laguillo de la Fuente, a su vez, padre de la también poeta Delia Laguillo, expresidenta de la Sociedad Cántabra de Escritores y Socia de Honor de la misma, ocupando en la actualidad el cargo de vicepresidenta. Este poema está incluido en una serie de 37, pertenecientes a la “Antología del Mar” (1.969). Y es que, los casi 300 kilómetros de costa que tiene nuestra Comunidad, han supuesto una buena dosis de inspiración marítima en varios de  nuestros poetas como, por ejemplo, en Jesús Cancio o en José del Río “Pick”, pero también, en Ángel Laguillo de la Fuente:

 

Creía entonces que te conocía.

Eras ola, horizonte, sal, espuma,

aquello que mi infancia descubría.

Y siempre, mar, estabas en la bruma.

Copa de ensueño donde yo bebía

fuiste tú para mí, cuando se puebla

el alma de una dulce fantasía.

Y siempre, mar, estabas en la niebla.

Creí más tarde que te conocía

cuando de ti, me fui por los caminos

pensando que mi vida se dormía

bajo la sombra verde de tus pinos,

y cuando, con los remos fatigados,

al puerto regresó mi barca, un día,

después de tantos sueños naufragados,

volví a creer que yo te conocía.

Cristal que oscurecía la neblina

de tantas cosas que ha barrido el viento.

Hoy puedo ver la mar, la mar divina,

llovida del azul del firmamento.

 

Y no quisiera finalizar esta intervención sin reivindicar, que la casa natal de nuestro insigne escritor D. José María de Pereda, máximo exponente de las costumbre de nuestra tierra, autor de Sotileza y Peñas arriba, entre otras joyas de la novela, no sea vendida a un particular y sí adquirida por el Ayuntamiento de Polanco, con apoyo del Gobierno Regional, como pudiera indicar el proceder más lógico y coherente, a fin de que pueda ser convertida en museo permanente para beneficio de todos los cántabros y demás visitantes.

Hecha esta reivindicación, ya solo me queda desear que el próximo año se celebre en este mismo escenario una nueva Feria del Libro, para que el aire se vuelva a impregnar con el aroma de la cultura, finalizando así su brillante pregón.

DESARROLLO DE LA FERIA DEL LIBRO

Fue muy aplaudido este magnífico y poético pregón de Víctor Abascal, a quien Gilda Ruiloba, en nombre de la junta directiva y de nuestros asociados, agradeció esta participación tan distinguida.

El desarrollo de la Feria celebrada en el Mercado cerrado de Sarón por la amenaza de lluvia, fue en general muy positivo, siguiéndose las normas dictadas por la junta directiva para la celebración de estos eventos culturales y literarios.

Autoras y autores participantes: Rocío Raba, Judy Ann Cadenas, Daniel Morillas, Rosa Diego, Merche Fernández González, Carmen Cuevas, Isa Sierra, Maribel Cabo, Agustín Portilla, Gilda Ruiloba, Ana Mazón, Cristina Leñero, Ángel Ocejo, Laura Ruiz Rivas, José María Bordas, Paula Echevarría, Amado Zabala, Fernando del Río, María del Mar Gómez, Carlos del Río y José María Campuzano. En total, 21 asociados de nuestra SCE, además de las librerías del municipio.

A la clausura acudió la alcaldesa, Pilar del Río, que compartió con las autoras y autores presentes, agradeciéndoles su presencia y colaboración. Esta III edición de la Feria del Libro se cerró con un lunch ofrecido por el Ayuntamiento.